miércoles, 1 de julio de 2020

Capítulo 10




Tras la confesión de Esperanza, Mauro se le ríe.
--creí que hablabas en serio.
--lo acabo de ver. Tu amigo es gay.
Mauro se enoja mucho.
--¡¡Sebas es el más macho del mundo¡¡
--¡dirás el más gay del mundo porque acabo de ver cómo cogía con un montón de hombres como la peor de las golfas¡
Mauro se ha quedado en shock. Mauro no sabe si está más decepcionado de su amigo porque es gay o porque ganó la apuesta. 
--¡¡si estas embarazada no es de Sebas¡
-¿y porque te iba a mentir?
Mauro no sabe qué sentir. Toda la vida envidiando a su amigo para que sea gay. Y lo que no entiende es porque calló que ganó la apuesta.
--Sebas siempre presume de las chicas con las que se acuesta. Me lo hubiera dicho.
--pues me suplicó que no te dijera nada. Dijo que no te darías cuenta que no eres el primero.
Y ese comentario lastima a Mauro que se siente inferior a su amigo .
--¡maldito, maldito joto¡
Siente decepción. Le duele que lo haya engañado. Le duele que le haya hecho sentir inferior con las mujeres y le duele que no haya respetado su noviazgo con Esperanza.  Esperanza lo mira asustada. No sabe qué es lo que tiene qué hacer. Se encuentra en una situación que siempre le dio miedo. No quiere ser una madre soltera y que todos se rían de ella como con su madre y su abuela, que piensen que es una cualquiera pero igual bajo ningún concepto quiere a un gay como padre de su hijo. Mauro se lleva las manos a la cabeza.
--no me lo creo. Sebas no es joto y tú no estás embarazada de él.
Mauro, ante una sorprendida, Esperanza ríe como un loco.
--muy buena broma. ¿Es una cámara oculta?
Muy triste ella le dice:
--no... No es broma.
Mauro siente que le falta el aire:
--¡Sebastian nunca se acostaría con un hombre  y tú...¡
No sigue hablando porque recuerda la grabación. Se lleva las manos a la cabeza:
--¿¿te acostaste con él? cuando?
--eso no importa.--dice ella asustada por la agresividad de él aunque entiende que no le puede culpar.
--¿eras mi novia?
--si...
Esto causa un gran dolor en él. La mira lloroso.
--¡¡es que me dejé llevar¡¡ ¡¡pero te juro que fue una vez, me arrepentí¡¡ ¡¡no sé como pude¡
Mauro le habla con dolor:
--yo me estaba enamorando de ti... soñaba con que fueras la definitiva.
Los dos se miran llorando. Ella cae a sus pies llorando:
--¿¿¡y cómo crees que yo me siento sabiendo que espero un hijo de un gay ?¡
--¿Él lo sabe?
--no... me mato antes que lo sepa.
Mauro piensa también en vengarse de Sebastián. Le causa dolor esa joven. De hecho sabe que él es responsable de todo, por esa estupidez de apuesta, así que no la puede juzgar.
-¿te quieres casar conmigo?  --pregunta él de repente
Esperanza está muy sorprendida por la propuesta de matrimonio de Mauro. Él la ayuda a levantarse. La acaricia con ternura:
--y qué me dices? Nos casamos?
--pero... ¿porqué? el hijo que yo espero no es tuyo.
Él sonríe:
--eres la única chica que me ha hecho caso. No quiero que se rían de ti, que tu hijo crezca con el estigma de hijo sin padre. Nos casamos. si no sale bien siempre será mejor ser una madre divorciada que no una madre soltera. Yo creo que tenemos mucho que ganar y nada que perder.
Ella lo mira emocionada:
--¿estás seguro?
--sí.
Ella lo abraza:
--eres muy bueno.
Él siente culpa porque no está siendo del todo sincero con ella pero está seguro que la hará feliz, no sólo es para vengarse de Sebastián aunque el vengarse de él es algo que le gusta mucho. Le atrae la idea.
--pero ¿¿saldremos adelante?
--claro, los dos trabajamos y podremos vivir en casa de mis padres.
--mejor con mi abuela.
--vivirenos con mis padres.
Y no acepta un pero pues lo que quiere es alejar la de Sebastián. Ella agacha la cabeza con vergüenza. Él la acaricia. Le levanta la barbilla y con orgullo dice:
--en mis brazos te darás cuenta que el sexo no es algo sucio, algo de lo que sentir vergüenza.
Ella siente mucho agradecimiento con Mauro:
--estaré siempre en deuda contigo. Lástima que me dejé deslumbrar que...
Él le pone los dedos en los labios para que no siga:
--ya el pasado es pasado. Escribiremos juntos un futuro... Nuestro futuro.
Mauro le pone una condición:
--que nadie lo sepa... ni siquiera  a Isabel y menos Sebastián. Todos deben creer que es mi hijo.
ella lo abraza, le dice que no tiene cómo agradecerle. Ella cree que todo lo hace por amor... no ve el odio en la mirada de él.
Mauro llega a su casa con una tímida Esperanza. Mauro se dirige a su madre. Abraza a Esperanza:
--espero que aceptes a mi novia en esta familia.. A la madre de mi futuro hijo..
Esta noticia cae de improviso a todos.  Isabel fulmina con la mirada a su amiga. Esperanza tiene miedo que la delate pero no dice nada. Isabel se acerca a ella.  Se la lleva a su habitación. La mira molesta.
--¡¡tú y yo tenemos que hablar¡
Muy asustada, Esperanza dice:
--¡¡no me delates, no le digas nada a tu hermano... él no sabe qué sabes¡¡
Isabel está sorprendida:
--¿él sabe?
--amiga, tú me conoces. Nunca me acosté con él.
--No entiendo nada.
--Yo tampoco pero él se quiere casar conmigo y yo lo necesito.
--¿y Sebastián? tiene derecho a saberlo.
Esperanza responde con odio:
--¿¿¿mientras se acuesta con un montón de hombres??¡
--¿que?
--cómo oyes.
Esperanza habla con rencor, Isabel sorprendida no tiene porque contradecir los deseos de su hermano. Abraza a su amiga y juran que nadie más sabrá de ese secreto.

En la tarde Mauro va a casa de Sebastián pero no lo encuentra. Esperanza le ha hablado de un viejo almacén. Le ha explicado dónde está. Y ahí está Sebastián. A cuatro patas mientras se la chupa a un tipo y otros dos se turnan para metérsela. Mauro siente un gran dolor. Siente un gran dolor. Se le ha caído un héroe. Él no se calla.
--¡Sebastián¡
Sebastián queda conmocionado al verse descubierto. No le gusta que su amigo lo vea así. Se siente humillado y le duele el odio que ve en sus ojos.








Capítulo 9



Mauro está frente a la puerta de casa de su novia. Los dos se están besando. Es un beso que no termina de ser apasionado. Ella está segura que él no quiere otra cosa. Lo ve demasiado tierno. Aunque Mauro está bien a su lado no puede evitar tener ganas de algo más íntimo con su chica. Ella se iba a ir pero él la agarra del brazo.
--esperate...
--¿qué pasa?
Él se lanza sobre ella y la besa bastante agresivamente. Ella se aparta de él, lo abofetea:
--¿¿¿qué te pasa??¡
--somos novios... ¿¿que tiene de malo que...?
Esperanza no lo deja seguir:
--pero no quiero que te comportes como un cerdo.
Él la mira con deseo:
--me comporto como un novio.
--¡¡a mi no me gustan estas cosas, si me ve mi abuela...¡
Él la mira con cara de resignación:
--esta bien, bueno...
Ella se siente culpable, piensa que mientras a él le para los pies no lo hizo con Sebastián. Él la acaricia, pero no se resigna a que la chica pierda la virginidad en sus brazos. Aunque cada vez le gusta más la muchacha también es verdad que le apetece derrotar a su amigo de una vez y por todas.
--porque no nos vamos algún fin de semana de vacaciones? No te gustaría salir conmigo de la ciudad?
Ella es rotunda. No. Él no se espera un no tan sincero, tan sin pensar.
--¿¿porqué?
--porque a mi abuela le da algo. Los dos lejos y solos... Podría pasar cualquier cosa.
Mauro la mira con cara de depravado:
--en todo caso pasaría lo que los dos queríamos.
--que sería nada. No va a pasar nada entre tú y yo.
Ella es un poco brusca. Él la mira decepcionado. Ella se siente mal por estar supuestamente defendiendo una virginidad que ya perdió. Lee en los ojos de él que busca coger.
--creo que es mejor dejar las cosas así... que rompamos.
Mauro recibe esta noticia con dolor.
--¡no me puedes dejar¡¡ ¡por primera vez tengo novia, por primera vez soy feliz¡¡
Él está desesperado. Ella lo mira con culpa:
--pero es que tú quieres algo que yo no te puedo ver...
Mauro la abraza con desesperación:
--¡te juro que no volveré a hablar de esto¡¡ ¡si no quieres que hagamos el amor, no lo hacemos y nunca¡
Ella lo acaricia:
--¿estás segura que vas a poder aguantar?
--te lo juro.
Los dos se abrazan. Para ella es un refugio para olvidar su mayor error, su mayor vergüenza. A Mauro le gusta ella pero también tiene miedo que si se queda libre caiga en brazos de su amigo porque no olvida que la escuchó decir que sí le apetecía hacer el amor con Sebastián y eso es algo que le duele y por eso quiere seguir con ella. No la quiere dejar libre para que se acueste con Sebastián. Esperanza siente un mareo. Él la aguanta entre sus brazos.
--¿otra vez esos mareos? tienes que ir al médico..
Ella lo mira con miedo, como si le asustara saber la verdad.
--¿ocurre algo?
Ella fuerza una sonrisa.
--todo bien... me voy.
Ella sube, se encierra en su cuarto. A solas en su cuarto, Esperanza echa cuentas en un calendario. 
--¡¡no puede ser, esto no puede ser¡
La joven siente mucho miedo de que una pesadilla que quería olvidar se haga realidad. 




 Mauro se encuentra con Sebastián. A Sebastián le gustaría recuperar la amistad con su amigo. Cada vez tiene más claro que lo ama y no quiere seguir así. Le gustaría besarlo pero no se atreve.
--¿como va todo?
Pero Mauro está cansado de sentirse inferior a su amigo:
--genial... pronto voy a ganar la apuesta.
Sebastián lo mira con culpa:
--si claro...
--¡¡no quiero que te acerques a mi novia¡¡ ¡¡ella es solo mía¡
--yo no quiero nada de ella.
--¡¡porque yo te la gané¡
Mauro se lo restriega a su amigo en la cara. No siente la culpa de él porque cree que es la rabia por la derrota. Aunque se muestra valiente ante su amigo, Mauro se va inseguro. Además echa de menos a su amigo pero no quiere que él lo vea derrotado. 

Esa noche, Sebastián está en un antro gay. Ahí tiene sexo con varios hombres tanto siendo pasivo como activo. Ha descubierto un mundo nuevo que le gusta. Que le da más placer del que nunca tuvo. Pero se siente vacío pues le gustaría hacer todas esas cosas que ha descubierto que le gustan tanto con Mauro.






Al día siguiente, Esperanza al lado de su amiga confirma que espera un hijo. Isabel la convence para que busque a Sebastián. Va hasta su casa.  Lo ve salir. Va rápido. Ha quedado con varios hombres y se van a un viejo almacén. Esperanza lo sigue. Entra sigilosamente. La sorpresa es brutal. Sebastián está penetrando a un hombre y hay tres hombres más que se van turnando para metérsela a Sebastián. Esperanza queda en shock. Logra irse. No puede caminar. Isabel no le toma el teléfono y acaba llamando a Mauro. Se refugia en él. Éste la ve muy mal. La lleva a un  parque. le moja la cara. Caminan hasta que ella se relaja. 
--ahora dime lo que te pasa.
Ella siente mucha culpa.
--es que siento mucha vergüenza pero es que no sabía que hacer.
Mauro la acaricia con mucha ternura. Ella llora.
--¡¡soy una basura... no soy digna de ti¡
Él es muy tierno con ella y eso a ella la hace sentir muy mal.
--tú eres la persona más buena del mundo.
Esperanza llora mucho:
--¡hice algo muy malo y no sé cómo contarte¡
Él no cree que sea para tanto.
--dime.
--No sé cómo... te vas a enfadar... y mucho...
Él ve en esa joven casi una santa y no cree que pueda hacer nada que la avergüence. Le hace gracia su angustia por algo que seguro es una pavada. La va acariciando.
--Cierra los ojos. Toma aire y di de tirada lo que me tengas que decir rápido y con los ojos cerrados. 
Esperanza así lo hace:
--Estoy embarazada de Sebastián que es gay.

Capítulo 8


Justo en la puerta del edificio, Sebastián se topa con Mauro. Él no se da cuenta que salía. Ni imagina que pasado la noche ahí.  Burlón, Mauro le dice:
--¿¿qué ya vienes a ver a mi abuela? ¿¿¡qué pretendes?? ya perdiste la apuesta.
Sebastián por primera vez se arrepiente de sus actos. Siente culpa por Mauro. .Mauro ya se da cuenta que su amigo está abatido pero cree que es porque por primera vez lo ha vencido. Eso lo tiene muy contento a Mauro. Sebastián mira a su amigo con otros ojos. Su corazón está palpitando por primera vez por alguien . Nunca nadie le ha hecho sentir así. Lo abraza. Es un abrazo al que Mauro no responde. Es un abrazo que estremece a Sebastián. El pensar en el sufrimiento de su amigo le ha hecho dar cuenta que lo ama. Que está enamorado de él y moriría antes que lastimarlo. Se estremece al sentir el cuerpo de su amigo. No entiende qué le está pasando. Y es que hasta se le pone dura. Mauro se da cuenta y le da un empujón. Nunca había visto que a su amigo se le pusiera dura pues si algo le sobra es sexo.
--¿qué te pasa, guarro? Jalatela. Claro pierdes el tiempo con la vieja y ahora estás necesitado pues te la jalas como hacemos todo.
Y Sebastián no hace más que mirar la boca de su amigo con ganas de besarlo.
--olvidemos la apuesta. Si quieres me desnudo ahora y voy a casa en bolas pero volvamos a ser amigos .
Mauro sonríe victorioso.
--la apuesta sigue. Yo me voy a acostar con Esperanza aunque me tenga que casar sólo por eso y entonces toda la ciudad te verá las bolas.
Y Mauro disfruta porque por primera vez ve a su amigo derrotado. Cree que es porque perdió la apuesta. No sabe que es porque lo perdió a él. Sebastián no hace más que mirarlo enamorado. Mira esa boca con ganas de besarlo. A Mauro le sorprende la manera en la que lo mira su amigo.
--¿Que tantos me miras, te gusto o que?
Mauro lo dice de broma pero Sebastián no entiende lo que le está pasando y no quiere que su amigo se dé cuenta.
--¡¡no seas idiota¡¡
A Mauro le sorprende su agresividad pues Sebastián siempre ha bromeado con eso. Sebastián se va sin decir nada. Se gira y lo mira con deseo, con amor. Con unos sentimientos que no entiende. Mauro siente la penetrante mirada de su amigo y se gira y ve que lo está mirando. Al verse descubierto, Sebastián se avergüenza y se va. Mauro queda sorprendido. 
--Que raro esta.
Esperanza no abre a su novio. Él se va creyendo que no está.

A solas en su cuarto Sebastián llora. No sabe bien porqué pero le duele pensar en que Mauro puede sufrir dolor por su culpa. No hace más que mirar las fotos que tiene de su amigo en el celular y su corazón palpita con fuerza. Como nunca había palpitado antes por nadie. No entiende porque no hace más que pensar en la boca de su amigo y desea besarlo.


Poco después Isabel llega a casa de su amiga. Ésta llorando le cuenta de su debilidad con Sebastián. Isabel nunca pensó que su amiga metería la pata. Además le duele verla deshecha.
--que te hizo ese chico... ¿te violó?
--¡¡me volvió loca... te juro que yo siempre creí que estaba a salvo pero no sé que despertó Sebastián en mí, ni siquiera puedo decir que me engañó porque él sólo quería acostarse conmigo y yo le dejé y aunque me arrepiento es verdad que lo que más me duele es que fuera rápido, que si me lo volviera a pedir le diría que si¡ --llora Esperanza angustiada.
Isabel le saca importancia al asunto. Sólo hay algo que le preocupa:
--te cuidaste? él usó condón.?
Esperanza está muy aturdida.
--supongo...no sé….todo fue tan rápido. 
--¡¡loca y ¿¿si estás embarazada? ¡¡vamos, tienes que tomar la pildora del dia después¡¡
--¡¡no, qué vergüenza ¿¿¡que pensarán de mi?? ¡¡¿y si se entera la gente?¡¡ ¡¡no quiero que piensen que soy una cualquiera¡ --llora ella.
--peores cosas te dirán si sales embarazada.
Isabel habla regañona, Esperanza en esos momentos lo que más le preocupa es que su secreto vea a la luz. No ve más peligro. No cree que pueda pasarle nada más.
--No voy a salir embarazada ¡¡no¡¡ ¿es que tu nunca lo has hecho sin cuidarte?
--no.
--bueno... no va a pasar nada. Sería muy mala suerte.
Aunque insiste, Isabel no logra convencerla. Esperanza está convencida que Sebastián sabe lo que hace y que no le pueden pasar a ella tantas cosas mal

Esa misma tarde Sebastián está con una chica. Los dos desnudos en la cama y al besarla es el rostro de Mauro el que se le viene a la mente. Piensa en sus labios. En que tiene ganas de besar su boca. Se para en seco. Se va muy sofocado. Tiene una fuerte erección pero sólo piensa en Mauro. En su auto se masturba pensando en Mauro. Y le angustia.
--¿qué mierda me pasa?
Nunca había dejado a una chica a medias pero no ha sido por falta de erección sino porque no era Mauro.

Días después...
Esperanza, por su lado, ha superado su tristeza en brazos de Mauro, Sebastián los ve bien. Piensa que es casi imposible que su amigo se case con ella, así que nunca descubrirá la verdad. Eso lo tranquiliza pero muchos sentimientos nuevos  hay dentro de él. Sentimientos que no puede controlar y sentimientos que no entiende. Siente celos. Esta celoso pero la cela a Esperanza ya que le gustaría estar en el lugar de ella. Aturdido entra en un bar y bebe y mucho. Va al baño. A su lado se pone un chico que le mira mucho la verga.
--¿¡qué mierda miras?¡
Sebastián es agresivo pero de pronto ve a Mauro en ese chico. Y lo besa salvajemente. Sebastián está muy borracho y se deja dominar por ese chico. El chico lo lleva al water y lo penetra. Goza mucho con ese culo virgen. A Sebastián le duele mucho pero también lo disfruta. El chico se viene y lo deja ahí solo y conmocionado. Sebastián se cae de borracho. Le cuesta llevar a casa. Se ducha. Cae en el piso de la bañera y llora. Llora con angustia. 
















Capítulo 7


Esperanza se ha debajo llevar por la lujuria, ha dejado que sus instintos más bajos la dominen y vive su primera vez con Sebastián. Es muy rápido y ella sólo siente miedo y dolor aunque sí es verdad que le excita el olor, la cercanía de Sebastián. Pero nada fue como ella soñó. De pie, en un rincón del un portal, sin sacarse la ropa, sin decir palabra. Sólo sexo puro y frío. Sebastián emite un aullido cuando explota en el interior de esa joven. Para él es su mayor victoria. Haber arrastrado a esa joven a hacer algo en contra de sus principios sin forzarla es algo que lo llena de orgullo. Fuera sigue cayendo una fuerte tormenta.  Es como si el cielo fuera parejo con el alma de Esperanza que se siente culpable por haber roto su sueño, por haberle fallado a su abuela. Sebastián enciende la luz. Resopla.
--wow... ha estado genial --jadea él retorciéndose de gusto.
A ella la lastima mucho la cara de depravado de él mientras se abrocha los pantalones.
--ha sido  increíble, que rico coges--jadea él retorciéndose de gusto.
El rostro de Esperanza se llena de lágrimas. Todos sus ilusiones rotas por no haber sabido decir que no a una fuerte atracción que siente por Sebastián, un chico al que ve tan guapo como vacío. Un chico que no la valora. Él la acaricia con mirada lasciva:
--¿porqué esa cara? ¿no me digas que no te gustó? Bueno... esto pasa en las primeras veces... es culpa de tus nervios... Yo soy muy bueno en la cama... he tenido cientos de mujeres y todas muy satisfechas. 
Sus palabras, sus gestos, su mirada. Tiene un aire de degenerado que ahora ella detesta y no entiende cómo ha podido caer tan bajo. Llorando lo abofetea:
--¡¡eres un cerdo ¿¿por qué me has hecho esto? ¡¡tú sabías lo importante que era mi virginidad para mí¡¡
Sebastián se le ríe:
--¡¡venga, tú te me regalaste sólo con que yo chasquee un dedo así que tú a mi no me eches las culpas de que seas una guarra ¡
Esperanza se siente muy sucia y se va corriendo. Sebastián va tras ella.
--¡venga, no te pongas así¡ ¡¡en la vida de toda mujer hay su primera vez y tú has elegido al mejor candidato... eso te lo aseguro yo¡¡
Esperanza cruza sin mirar y un auto que pasa muy veloz la va a pasar por encima, Sebastián se tira sobre ella. Arriesgando su vida logra tirarla a la calzada. Los dos quedan ilesos aunque empapados. El auto no se para. 
--¿¿estás bien?¿¿estás bien? --pregunta él nervioso.
Ella se abraza a él llorando. Está casi en shock. Él la ayuda a levantarse. Muy abrazado a ella la lleva hasta su casa. Ella no le dice nada.
--no me gusta que estés tan triste. Fue un momento bonito el que vivimos, el de tu primera vez. Has sido la primera mujer que me ha dado ese privilegio. Yo lo quería para mí... Yo...
Ella con un hilo de voz le dice:
--no quiero hablar.
Ella está muy triste, él no puede evitar una sonrisa.
--La cara que va a poner Mauro cuando sepa que tiene que ir en bolas a ver a su novia... --piensa.
Y de repente siente culpa. Siente vergüenza de lo que ha hecho. Sabe que Mauro va a sufrir mucho, que para él era muy importante ganar la apuesta. Sebastián se lleva las manos a la cabeza.
--¡¡soy una bestia, qué hice?
Constanza sale de la cocina 
--¿¿qué les pasó?
Esperanza mira llorando a su abuela. La abraza angustiada.
--abuela... fue horrible.
Ella llora por todo y en especial por la pérdida de su sueño. Constanza mira a Sebastián:
--¿¿qué le hicieron a mi nieta?
Sebastián sabe que ha actuado mal y no quiere que la abuela le haga un escándalo y se entere Mauro. Le ha fallado pero ahora quiere protegerlo a toda costa . Más que por vergüenza que por otra cosa, Esperanza dice:
--un auto casi me atropella. Le debo la vida a Sebastián.
Sebastián mira aliciado a Esperanza. 
--gracias, te debo la vida de mi nieta --dice la abuela.
Esperanza siente que ha fallado a su abuela, se encierra en su cuarto a llorar. Sebastián no se atreve a mirar a los ojos a la abuela de la joven. Siente estar engañándola.
--bueno... yo me voy --dice él tímido.
--No, esta noche te quedas en la casa. Está diluviando y no quiero que te constipes por nuestra culpa¡¡faltaría más¡¡
--Yo no creo que sea prudente --dice él tímido.
Constanza agarra de la mano a Sebastián y lo lleva a un cuarto.
--sácate esta ropa para que se te seque.







Sebastián pasa la noche desnudo en la cama de invitados en casa de Constanza. No puede dormir pensando en Mauro. No entiendo por que está tan triste. Porque le duele tanto su amigo. Siente cosas que no comprende. Le duele su amigo. Siente que lo ha engañado como si fuera una pareja. Llora. Llora amargamente. No sabe qué le pasa. Despierta con hambre. Sale del cuarto abrochándose los pantalones. Se topa con Esperanza que lo mira horrorizada:
--¿¿¡qué haces aquí??¡ mi abuela no está  ¿como has entrado?
Él se siente culpable de que Constanza confíe tanto en él que lo deje a solas con su nieta. 
--tu abuela me dejó pasar la noche aquí.
--¡¡no te quiero volver a ver¡ --dice ella con odio.
Él trata de calmarla:
--tampoco me trates así... lo que hicimos fue cosa de los dos.
En realidad lo que más le duele a ella es no haber gozado en sus brazos y no ver en él ningún interés de que el momento se repite.
--¡¡eres un cerdo¡
Él piensa en Mauro y le gustaría borrar lo que pasó con Esperanza.
--los dos nos dejamos llevar. No volverá a pasar, trata de olvidarlo como yo lo olvidé.  
Ella lo abofetea dolida:
--¡¡fue mi primera vez, mi sueño roto¡
Ella llora.
--¡perdona si te hice mal pero pasó... y ya está¡
Ella se derrumba:
--¿y yo quie hago?¿qué le digo a mi abuela, a Mauro?
A Sebastián le da horror la decepción que lo que pasó le causaría a Mauro. Con verdadera angustia él le suplica:
--No le digas nada a  Mauro, cuando el quiera hacer el amor creerá que es el primero... no tiene experiencia.
--¿crees que soy una cualquiera? --dice ella furiosa-- ¡¡no me voy a acostar con él después de estar contigo¡¡
--lo siento yo...
Ella no lo deja seguir:
-¡¡déjame en paz¡¡ --dice ella.
Sebastián se va, ella llora.